Mercadona se ha convertido en la cadena de restauración más grande de España, auspiciada por el enorme tráfico que acude cada día a sus tiendas y la variedad y el carácter saludable de su oferta Listo para comer.
La enseña de Juan Roig no sólo aglutina el 51,2% del mercado de platos preparados en la distribución moderna, sino que factura 3.000 millones de euros a través de su sección de Listo para comer, "más que todas las cadenas de comida rápida de España", señala el experto en retail Laureano Turienzo.
Como referencia, McDonald's España ronda los 2.000 millones de euros anuales, mientras que Burger King España se sitúa en torno a 1.500 millones. Según datos de Numerator Worldpanel, en 2024 Mercadona aglutinaba ya el 10,2% de cuota de mercado en ocasiones de consumo de hamburguesas con pan, frente al 19,5% de McDonald's.
En un contexto más amplio, la sección de Listo para comer de Mercadona —presente en 1.100 de sus supermercados—, representa en torno al 2,7% de los 112.000 millones de euros que facturó en el último año el conjunto de la hostelería española —con más de 260.000 establecimientos—, abunda Turienzo.
El éxito de Mercadona se ha construido, en primer lugar, a través del surtido. La enseña cuenta con una propuesta más amplia, variada y percibida como saludable que sus rivales, a quienes aventaja considerablemente. Carrefour, el segundo clasificado, detenta apenas el 10% de cuota. Entre sus propuestas estrella se encuentran el pollo asado y la paella, pero también ensaladas de pasta y atún o salmón al horno con guarnición de verduras.
Por el lado del consumo, el cambio de hábitos —menos tiempo para cocinar, búsqueda de conveniencia— impulsa una categoría que crece por encima del mercado: un 8,9% en 2025, frente al 5,3% del conjunto del gran consumo.
Además, el crecimiento se apoya en el tráfico. Los actos de compra en platos preparados aumentan un 6,2%, muy por encima del 0,8% del sector, según datos de Algori, lo que confirma que la categoría está captando nuevas ocasiones de consumo. Entre ellas, las de muchos trabajadores que, entre semana, escogen la cadena valenciana por delante de los bares de menú, pero también la de jóvenes que, en fin de semana, escogen Mercadona como la opción más económica.