Primaprix consolida su posición como uno de los operadores más dinámicos de la distribución española. Según datos de Algori correspondientes al inicio de 2026 —del 1 de enero al 22 de febrero—, la cadena ya supera el 1% de cuota de mercado en valor en varias comunidades autónomas, con un máximo del 1,6% y una media nacional del 0,6%.
El avance no se limita a la cuota. La penetración —hogares que compran al menos una vez al año en la enseña— alcanza picos del 41,9% en determinadas regiones, con una media del 21,8% y un mínimo del 6,9%. La frecuencia de compra oscila entre 5,3 y 13,4 veces al año, con un promedio de 9,9 visitas, mientras que el ticket medio se sitúa en 10,8 euros, con un rango que va de 9,9 a 12,3 euros. Son cifras que reflejan hábitos de compra cada vez más frecuentes e integrados en la cesta habitual.

Algori.
Detrás de estos indicadores se encuentra un modelo singular en el panorama español. Primaprix basa su propuesta en primeras marcas con descuentos de entre el 25% y el 40%, gracias a la compra de excedentes, restos de promociones o referencias internacionales a precios más competitivos. Sin marca propia y con un surtido en constante cambio, la cadena ha sabido capitalizar las necesidades de un consumidor que tiene un presupuesto cada vez más ajustado pero no renuncia a sus marcas de referencia.
En 2024, último ejercicio disponible, la compañía elevó su facturación un 24,3%, hasta los 347 millones de euros, y encadenó su cuarto año consecutivo en beneficios, con un resultado neto de 13,4 millones. En paralelo, ha acelerado su expansión física: de 110 tiendas en 2020 a cerca de 300 en 2025, con una media de 35 aperturas netas anuales en el último lustro.
Con matriz en Luxemburgo y controlada por el inversor uruguayo John Pfeffer, Primaprix ha encontrado un espacio propio en un mercado español dominado por el surtido corto y la marca blanca.