El gasto en el sector del foodservice -que abarca la restauración comercial y otros canales menores, como el vending, las tiendas de conveniencia o las cantinas de empresa- ha crecido un 2,4% en 2025, a pesar de la caída del 7% en la demanda del segmento del reparto a domicilio o delivery.
Así se ha expuesto en el marco de la feria HIP (Horeca Professional Expo) durante la jornada 'Restaurant Trends', organizada por Marcas de Restauración, en la que KPMG y Circana han presentado los principales datos del sector de la restauración en 2025 y sus previsiones para este año.
Según este análisis, los ciudadanos gastaron 43.523 millones de euros en comprar comida fuera del supermercado, un 2,4% más que el año anterior, con una evolución positiva del tique medio (+2,4) y una contención en las visitas (+0,0%).
El envío a domicilio ha anotado una caída de la demanda del 7% en este periodo, una cifra que contrasta con la evolución ascendente que han registrado los países vecinos y en el conjunto de Europa, donde ha crecido un 4%.
La vicepresidenta de Foodservice Europa de Circana, Edurne Uranga, ha analizado la tendencia negativa de este segmento y ha añadido que los consumidores ven este servicio como una "ocasión refugio". Y ha añadido: "No me meto en temas regulatorios, me meto en que estamos dejando pasar una oportunidad enorme en la que no estamos aprovechando esas ocasiones de consumo que el consumidor está demandando a nivel europeo".
PREVISIONES PARA 2026
De cara al 2026, se prevé menos incremento de la demanda en España que en mercados similares. "En España ahora mismo el consumidor está supercauteloso y superflaco. De nuevo, ni bueno ni malo, está expectante, está dubitativo", ha explicado Uranga.
En esta línea, el responsable nacional de Foodservice de Circana, David Domínguez, ha cifrado en un 0,1% el aumento de las visitas al sector en las previsiones para este ejercicio, mientras que prevé la misma tendencia en el gasto, con un alza del 2,2%. El consumidor es "más consciente" de su gasto y la mitad de los consumidores ya confirma que va a reducir sus desembolsos, incluidos aquellos en la restauración, ha dicho.
Domínguez ha mencionado también el papel del take away (para llevar), una de las oportunidades "que más está creciendo", puesto que supone el 30% del consumo de la restauración. "Es el gran olvidado, nunca hablamos de él porque siempre hablamos del delivery o la sala (...) pero es un elemento importante dentro de la oferta porque ofrece al consumidor ajustar su presupuesto", ha apuntado.
Dentro de las claves para este año destaca también la consolidación del teletrabajo, con el 37% de empleados que trabaja parcial o totalmente en remoto, el patrón de consumo de este segmento provoca un aumento del envío a domicilio y del gasto en take away.
Por su parte, el responsable de consumo y retail en KPMG, Enrique Porta, ha situado a la restauración de marca como el "gran vector" de crecimiento de la restauración, y ha asegurado que, a pesar de la pérdida de poder adquisitivo, las familias "guardan una partida para poder ir a los restaurantes".