La cadena de supermercados Lidl se enfrenta a un nuevo frente judicial en Alemania. El Centro de Atención al Consumidor de Hamburgo (Verbraucherzentrale Hamburg) ha interpuesto una demanda ante el Tribunal Regional de Heilbronn por considerar engañosa la campaña de 2025 titulada "Nuestra mayor rebaja de precios de la historia", que prometía 500 productos permanentemente más baratos.
Según la propia asociación alemana, Lidl no facilitó una lista clara de los artículos rebajados, lo que impide a los consumidores comprobar qué productos se incluyen en la promoción. La entidad sostiene que esta falta de transparencia podría inducir a error a los compradores, que podrían interpretar que todos los productos del supermercado estaban sujetos a rebajas permanentes.
La demanda se centra en posibles incumplimientos de la legislación alemana de competencia desleal y de información al consumidor, y marca un paso más en la supervisión de prácticas de marketing "agresivas" en el sector retail.
El caso será visto este jueves, 19 de febrero, por el Landgericht Heilbronn, y llega apenas semanas después de que otra entidad similar, la Verbraucherzentrale Baden-Württemberg, presentara una denuncia contra Lidl por publicidad de precios que mostraba precios de venta recomendados tachados, considerada también potencialmente engañosa.
Fiscalización intensificada de precios y promociones
Este patrón de demandas podría evidenciar que los reguladores de consumo en Alemania están intensificando la fiscalización de las estrategias de precios y promociones en los supermercados, en especial cuando las ofertas generan expectativas de ahorro que no pueden verificarse de manera clara y objetiva.
Lidl, por su parte, no ha emitido comentarios oficiales sobre la demanda de Hamburgo, aunque en el pasado ha defendido sus campañas como legítimas y en línea con las normativas publicitarias vigentes. La cadena ha sido objeto de críticas similares en años anteriores, y esta nueva acción judicial podría obligar a la compañía a revisar la forma en que comunica sus promociones y rebajas.
Para el sector retail y de gran consumo, el caso plantea una alerta sobre la importancia de garantizar transparencia en las campañas promocionales y la necesidad de documentar claramente los productos afectados por rebajas permanentes. Los expertos recuerdan que la publicidad engañosa no solo puede derivar en sanciones legales, sino también afectar la reputación de las marcas y la confianza de los consumidores en sus mensajes comerciales.
El resultado de este juicio y del posterior caso de Baden-Württemberg será seguido de cerca por operadores y reguladores, y podría sentar precedentes sobre cómo deben presentarse y verificarse las ofertas promocionales en el mercado alemán.
En todo caso, la vigilancia y condena sobre sus prácticas de marketing no es un asunto "nuevo" para Lidl. El pasado mes de julio, el Tribunal de Apelación de París sentenció a la compañía a pagar 43 millones de euros a Intermarché, al considerar que cientos de anuncios televisivos emitidos entre 2017 y 2023 constituían publicidad engañosa y competencia desleal. Apenas medio año después de este fallo judicial, Lidl anunciaba su decisión de eliminar el presupuesto que destinaba a publicidad televisiva en Francia.