El presidente director general del grupo Carrefour, Alexandre Bompard, rechazó de forma contundente la idea de que los supermercados estén obteniendo beneficios excesivos a costa de los consumidores en su comparecencia este miércoles ante la comisión de investigación del Senado francés encargada de analizar los márgenes de la gran distribución.
Según trasladó a los senadores, existe una tendencia recurrente a señalar a la distribución como responsable del encarecimiento de la cesta de la compra. En este sentido, afirmó que "a veces tengo la sensación de que, a través de estos trabajos sucesivos, se intenta con demasiada frecuencia diabolizar a la gran distribución", mostrando su malestar por lo que considera una narrativa injusta hacia el sector.
En un contexto marcado por la presión inflacionista y el debate político sobre el precio de los alimentos, el directivo defendió que los resultados del grupo son públicos y transparentes, al tratarse de una compañía cotizada, y utilizó cifras concretas para contextualizar el debate sobre los márgenes: "Nuestro resultado neto es inferior al 1% de la cifra de negocio. Es diez veces menos que el de los industriales", subrayó, con el objetivo de comparar la rentabilidad de la distribución con la de los fabricantes y desmontar la idea de márgenes desproporcionados en el retail alimentario.
Más allá de la defensa de márgenes y prácticas, Bompard explicó que Carrefour, en el marco de su plan estratégico "Carrefour 2030", aspira a mejorar gradualmente sus márgenes operativos, elevar su competitividad y consolidar su posición de mercado, mientras refuerza su enfoque en precios competitivos, proximidad y frescos. También defendió el uso de herramientas como la inteligencia artificial para ajustar precios según mercados locales.
En su intervención, también incidió en que el modelo económico de la gran distribución se basa en volúmenes elevados y márgenes reducidos, lo que limita significativamente la rentabilidad final; e insistió en que el sector actúa como amortiguador de parte de las subidas de precios trasladadas por los proveedores, especialmente en un contexto de tensión inflacionista.
Disposiciones que penalizan en exceso
Otro de los puntos abordados fue el marco regulatorio francés en materia de negociaciones comerciales anuales entre distribuidores y fabricantes. Bompard criticó determinadas disposiciones que, a su juicio, penalizan en exceso a las cadenas. En particular, calificó como "una de las normas más absurdas" la posibilidad de sancionar a los distribuidores si no se cierran las negociaciones en el plazo legal establecido, al considerar que esa rigidez no refleja la complejidad real de los acuerdos comerciales.
El presidente CEO de Carrefour defendió también la contractualización y el diálogo como vía preferente para equilibrar la cadena de valor, frente a lo que describió como un riesgo de sobrerregulación. En su opinión, la confianza en los mecanismos de mercado y en la transparencia de las cuentas es clave para evitar una estigmatización sistemática del sector.
Merecedora de consideración y confianza
En respuesta a las preguntas de los senadores, el dirigente insistió en que la gran distribución francesa merece consideración y confianza, y que gran parte de las tensiones actuales provienen menos de prácticas reales que de percepciones construidas en torno a supuestos márgenes abusivos.
La comparecencia se enmarca en los trabajos del Senado para analizar la formación de precios y los márgenes en la cadena alimentaria, un debate que sigue abierto en Francia y que mantiene bajo escrutinio a los principales operadores de la gran distribución.