Grupo Dia regresa a beneficios después de siete años. La cadena que preside Martín Tolcchir cerró 2025 con un beneficio neto de 129 millones de euros y unas ventas brutas bajo enseña de 7.076 millones (+2,5%). El resultado marca, según la compañía, el paso de la etapa de reestructuración a un ciclo de “creación de valor sostenible y crecimiento rentable”.
La palanca del crecimiento ha sido España, donde Dia elevó sus ventas un 8,6%, hasta los 5.565 millones, con un ebitda ajustado de 313 millones (+17,7%) y un beneficio neto de 166 millones —que incluye 52 millones por la activación de créditos fiscales—, casi el triple que en 2024. La cadena atribuye el avance a la consolidación de su modelo de proximidad, la expansión de la franquicia —que ya supone el 67% de la red— y la modernización logística, con la apertura de un nuevo centro en Sevilla.
El ebitda ajustado del grupo ascendió a 316 millones, un 29,8% más, mientras que el flujo de caja alcanzó los 301 millones, suficiente para cubrir 161 millones de inversión y 61 millones de pagos financieros. La deuda neta se redujo en 79 millones, hasta los 251 millones, situando el apalancamiento en 0,8 veces ebitda. En Bolsa, la recuperación operativa se ha traducido en una revalorización del 140% en 2025 hasta superar los 2.100 millones de capitalización.
La compañía abrió 94 supermercados en España el pasado ejercicio —donde suma 2.358 tiendas— y prepara una aceleración del crecimiento en 2026. "Estamos creciendo por encima del mercado y ganando cuota", ha señalado el consejero delegado, Martín Tolcachir, que ha reivindicado la reconexión con los clientes una vez superado el proceso de transformación.
La piedra en el zapato para la compañía sigue siendo Argentina, donde Dia registró pérdidas de 51,3 millones en un contexto de fuerte contracción del consumo y depreciación del peso. Las ventas cayeron un 15,1%, hasta los 1.778 millones, aunque la empresa apunta a una estabilización en la segunda mitad del año y a una mejora de cuota de mercado.