Las campañas publicitarias de Lidl, una vez más en el ojo del huracán.
El discounter ha sido sancionado por un tribunal regional de Heilbronn (Alemania) por considerar engañosa una campaña comercial que prometía ofrecer los "500 productos permanentemente más baratos" del mercado. El fallo, menos de un año después de que un tribunal francés obligara a Lidl a pagar 43 millones Intermarché por el mismo motivo, pone en el foco los límites a una estrategia de marketing que muchos juzgan demasiado agresiva.
En Estados Unidos Lidl también ha sido objeto de crítica a comienzos de año, cuando el organismo de autorregulación publicitaria (NAD) cuestionó su campaña "Exact Same Basket" por elaborarse a partir de datos desactualizados y por comparar marcas propias con referencias de fabricante bajo la premisa de equivalencia directa.
La resolución alemana, fechada en febrero de 2026, cuestiona varios elementos de la campaña lanzada en mayo del pasado año. Entre ellos, la práctica de contabilizar como referencias independientes distintas variantes de un mismo producto —como sabores de yogur— para alcanzar la cifra anunciada, así como el hecho de que ese volumen de artículos no estuviera disponible en cada tienda, sino que respondiera a un agregado nacional. A ello se suma la negativa de la compañía a hacer pública la lista completa de productos durante el proceso judicial.