El gran consumo cerró 2025 con un avance del 5% en valor y del 2,6% en volumen, según datos de Circana para España.
La consultora sitúa la inflación FMCG en el 2,4%, sensiblemente por debajo de otras como Numerator o NielsenIQ —que dan un 4% y un 3,3% respectivamente—, y es más optimista respecto a 2026, al considerar que el "ciclo de ajustes bruscos" ha quedado atrás.
Después de varios ejercicios marcados por la volatilidad, el mercado da señales de normalización. Circana destaca que el crecimiento de 2025 se apoya de forma equilibrada tanto en precios como en demanda, un patrón más sano que el observado en los años de máxima presión inflacionista. Los hogares han recuperado parte de su ritmo de compra, aún con cautela, pero dentro de un marco de decisiones más estable y menos defensivo.
La mejora del consumo se apoya en una demanda que ya venía mostrando signos de recuperación desde finales de 2023 y que se ha consolidado en 2024 y 2025. El avance del volumen (+2,6%) se reparte entre alimentación (+2,5%) y no alimentación (+3,6%), favorecido por el empuje del turismo y un entorno macroeconómico algo más favorable —en el que la inmigración ha jugado un papel decisivo—. Aun así, Circana subraya que el consumidor sigue siendo racional y selectivo, muy atento al valor percibido de cada compra.
En precios, 2025 ha sido un año de contención relativa, aunque sobre una base todavía elevada. La retirada de algunas medidas fiscales y la persistencia de costes estructurales han seguido presionando al alza, si bien la caída del aceite de oliva ha compensado parcialmente esas tensiones. Entre las subidas más acusadas figuran categorías como huevos (+22,9%), chocolate (+21,1%) o café (+16,2%).
Todos los grandes departamentos crecen tanto en valor como en volumen. Los frescos concentran cerca de la mitad del crecimiento del mercado, impulsados por su encarecimiento y una demanda que vuelve a ganar tracción, mientras que la alimentación seca aporta otro 35%, con un buen comportamiento de categorías vinculadas a la conveniencia saludable, como la IV y V gama.
La promoción mantiene un peso elevado —el 16,2% de las ventas— y sigue siendo un instrumento clave en categorías sensibles al precio, desde el aceite de oliva hasta los detergentes o los refrescos. Una señal de que, aunque más estable, el consumidor continúa buscando activamente oportunidades de ahorro.
Supermercado grande y marca blanca, ganadores de 2025
Por canales, el supermercado grande se consolida como el principal motor del sector, con el 56,3% del valor y un crecimiento del 6,9%. El canal online acelera con fuerza (+16,6%), aunque todavía representa una cuota reducida, mientras que el hipermercado sigue perdiendo terreno (-0,8%) en favor de formatos más convenientes.
La marca de distribuidor (MDD) refuerza su liderazgo y alcanza el 51,7% del valor total, creciendo muy por encima de la marca de fabricante en 2025. Para Circana, este contexto de mayor estabilidad abre una oportunidad para las marcas que sean capaces de competir no solo en precio, sino también en innovación, diferenciación y valor añadido.
De cara a 2026, la consultora anticipa un consumidor menos condicionado por la inflación, pero más exigente en términos de bienestar, conveniencia y utilidad real. Un escenario que obligará a fabricantes y distribuidores a afinar su propuesta en un mercado que entra en una nueva fase, más previsible, pero también más competitivo.