El supermercado grande y la tienda de conveniencia están desplazando al hipermercado como el principal espacio de compra de los hogares españoles.
Este cambio de tendencia está ensanchando la brecha entre los grandes operadores de la distribución española: por un lado, Mercadona, Lidl, Dia, Consum y Aldi; por otro, Carrefour, Eroski, Alcampo y El Corte Inglés, más expuestos al declive de los grandes formatos.
Según datos de NielsenIQ, el canal Hipermercado perdió cuatro décimas (-0,4%) de cuota hasta el 10,2% en 2025, después de incrementar su facturación apenas un 1,2%. La caída es menor que la de 2025, cuando perdió un 2% de ventas, posiblemente debido al cierre o la reducción de perímetro de los establecimientos con menor tráfico. También puede haber ayudado el ascenso de Family Cash y Esclat (Bon Preu), dos enseñas que han revitalizado el formato con hipermercados de menores dimensiones.

Hipermercado de Alcampo.
En el otro lado de la moneda se encuentra el Supermercado grande (entre 800 y 2499 metros cuadrados de superficie comercial), que avanza nueve décimas (+0,9%) hasta el 57,1% de cuota, impulsado por Mercadona, Lidl y una variedad de operadores como Consum, Bon Preu y Ahorramas.
Estos puntos de venta cuentan habitualmente con aparcamiento, lo que les permite canalizar las compras de carga que anteriormente capturaba el hipermercado. En 2025, el canal Supermercado grande facturó un 7,6% más respecto a 2024.
El segundo canal que más crece en 2025 es el Supermercado pequeño (por debajo de los 300 metros cuadrados), que avanza dos décimas de cuota (+0,2%) hasta el 7,2%. Se trata de las tiendas de proximidad que, en palabras de Lluís Labairu, CEO de Transgourmet Ibérica, ejercen de "despensa" para hogares con poca capacidad de almacenaje y que prefieren hacer la compra varias veces por semana.
Estos establecimientos se encuentran en los barrios residenciales, pero también en las zonas turísticas o de gran afluencia comercial o de pasajeros, como ejemplifica la expansión de Carrefour Express y Carrefour City, que han llegado a instalarse incluso en estaciones de metro. La enseña que dirige Elodie Perthuisot aún no compensa con proximidad la caída del hipermercado, pero está en ello.

NielsenIQ.
Quienes sí aprovechan el formato para crecer son Dia —sus tiendas oscilan entre los 200 y los 600 metros— y Consum, bajo su marca de franquicia Charter. En 2025 la facturación del canal creció un 9,1%, casi el doble que en 2024.
En cambio, el Supermercado mediano (entre 300 y 799 metros cuadrados) pierde compradores y retrocedió seis décimas de cuota (-0,6%) hasta el 14,5% en el último año.
Esto puede relacionarse con un fenómeno cada vez más pronunciado: enseñas como Mercadona, Ahorramas o Masymas (Juan Fornés), entre otros, están cerrando sus tiendas de barrio (supermercados medios) para desplazarse a la periferia (supermercados grandes), donde pueden desplegar toda su propuesta comercial en formatos más eficientes y equipados con más servicios (aparcamiento, comida lista para comer, etc.).

Masymas en Las Torres de Cotillas (Murcia), equipado con aparcamiento.
Este cambio de hábitos entre los consumidores españoles, muy relacionado con el auge de los hogares unipersonales, la menor capacidad de almacenaje o la llamada 'economía de la pereza', tiene su correlato en la evolución de cuotas de mercado.
En el último año, crece el espacio de tarta que ocupan Mercadona (+0,3%), Lidl (+0,3%), Consum (+0,2%), Dia (+0,1%) y Aldi (+0,1%), mientras que Carrefour (-0,2%), Alcampo (-0,2%), El Corte Inglés (-0,2%) y Eroski (-0,1%) retroceden. Estas cuatro últimas están tratando de ganar peso en los canales ganadores, pero su apuesta necesitará tiempo.