Chiquita se prepara para retomar las exportaciones de banano desde Panamá a partir de febrero después de más de medio año de parálisis productiva provocada por un conflicto laboral.
La multinacional, hasta junio de 2025 con presencia habitual en los supermercados españoles, ha iniciado ya su primera cosecha desde el cierre de sus fincas en Bocas del Toro, aunque por ahora destinada exclusivamente al mercado nacional, según ha informado Efe.
La actividad se ha reanudado de forma gradual y con una estructura muy reducida. La primera cosecha se está procesando en la empacadora de El Empalme, que emplea actualmente entre 20 y 30 personas, y sirve como prueba técnica tras meses de inactividad. "Nos permite verificar el estado de las empacadoras y el funcionamiento de los trabajos de mantenimiento realizados", explicó a medios locales el portavoz de Chiquita Panamá, Alexander Gabarrete.
La compañía suspendió su operación a mediados de 2025 tras una huelga iniciada por el sindicato Sitraibana contra una reforma del sistema de seguridad social panameño. El conflicto se prolongó cerca de dos meses y desembocó en el despido de unos 6.500 trabajadores, además de unas pérdidas estimadas en 75 millones de dólares. Antes del parón, el banano era el principal producto de exportación del país.
El regreso de Chiquita se produce bajo un modelo distinto. La empresa ha abandonado la explotación directa de las plantaciones y ha optado por un sistema de aparcería, mediante el cual cede el uso de la tierra —sin transferir la propiedad— a productores locales, comprometiéndose a comprar la fruta y a regular su producción conforme a sus estándares. Según las autoridades panameñas, el grupo invertirá unos 30 millones de dólares para reactivar 5.000 hectáreas y restablecer la cadena exportadora.
En esta primera fase, más de 1.600 trabajadores ya han sido contratados para labores de limpieza y mantenimiento, de un total de 3.000 previstos. En una segunda etapa, ligada a la logística y la producción a pleno rendimiento, se añadirían otros 2.000 empleos, siempre de acuerdo con la información oficial.
Chiquita Brands International, heredera de la histórica United Fruit Company y con sedes en Estados Unidos, Suiza y Costa Rica, es uno de los grandes actores globales del negocio bananero. Su trayectoria, no obstante, ha estado marcada por numerosas controversias en América Latina, incluidas acusaciones por financiación de grupos armados y por su implicación en episodios de violencia contra sindicalistas en varios países, un pasado que no parece del todo zanjado.