Cuando todas las cadenas de hipermercados atraviesan por dificultades, Family Cash crece cerca del doble dígito. La enseña con sede en Xàtiva ha revitalizado los grandes formatos con una conjunción de surtido optimizado, precios bajos y mostradores de frescos, que no se entiende sin una visión a largo plazo.
Así lo reivindica su fundador y director general, José Canet, que ha aprovechado su 60 cumpleaños para subrayar el carácter colectivo de un proyecto que, en sus propias palabras, funciona como "una carrera de fondo".
El directivo ha puesto el acento en el factor humano como palanca del desarrollo de la compañía, en un momento en el que la enseña valenciana consolida su posicionamiento como una de las alternativas más sólidas al hipermercado tradicional. "Puedes empezar solo, pero si quieres llegar lejos necesitas gente que te acompañe", señala Canet, en un mensaje que hace balance de una trayectoria personal y empresarial.
La evolución reciente de la compañía respalda ese planteamiento. La cadena cerró 2025 con 48 tiendas en España y Andorra, apoyada en un modelo de hipermercado compacto —entre 2.000 y 4.000 metros cuadrados— que combina un surtido ajustado con un fuerte peso de frescos y una propuesta agresiva en precio. Este enfoque le ha permitido ganar tracción especialmente en la Comunidad Valenciana y Murcia, donde alcanza una penetración del 32%, con un ticket medio cercano a los 38 euros —por encima, incluso, de Mercadona—, según datos de Algori.
El avance de Family Cash se produce, además, en un contexto de retroceso estructural de los grandes formatos, penalizados por el cambio en los hábitos de compra y el perfil de consumidor. Frente a ello, la compañía ha apostado por una versión optimizada del hipermercado, más ligera en costes y con mayor rotación, en línea con las tendencias de "menos es más" que dominan el gran consumo.
Consolidada esta primera fase, el grupo prepara ahora un nuevo camino de crecimiento. La compañía trabaja en el desarrollo de un formato de proximidad —tiendas inferiores a los 1.500 metros cuadrados— con el objetivo de ganar capilaridad y ampliar su base de clientes. El primer establecimiento de este tipo se inauguará en el primer semestre en Ontinyent (Valencia), marcando el inicio de una estrategia que busca complementar su actual red de grandes superficies.
Este movimiento introduce un cambio relevante en el modelo de expansión. Hasta ahora centrada en destinos de compra de volumen, Family Cash se adentra en un terreno dominado por la conveniencia y la mayor frecuencia de compra.
A corto plazo, la enseña valenciana se enfrentará al reto de trasladar su propuesta de valor a un formato más pequeño, sin erosionar márgenes. A medio plazo, el objetivo es seguir ganando penetración en nuevos mercados y geografías. "Más que en logros, pienso en las personas", concluye Canet, en una reflexión que refuerza la idea de que la ventaja competitiva se construye con tiempo y consistencia.