Hace varios años, Juan Roig causó gran revuelo al predecir la desaparición de las cocinas. El presidente y fundador de Mercadona vislumbra un futuro de supermercados convertidos en auténticos 'mercaurantes', capaces de proporcionar comida saludable y variada a una amplia clientela de consumidores que carece de tiempo o de las instalaciones adecuadas para cocinar.
El director general de Dia España, Ricardo Álvarez, se muestra más cauto a este respecto: "En España la cocina nunca va a desaparecer. Tenemos una tradición gastronómica muy fuerte y nos gusta disfrutar de la comida. Lo que sí ha cambiado es su papel: se ha convertido más en una actividad lúdica y de ocio que en una obligación", ha señalado en declaraciones al diario El Mundo.
"Hoy tenemos menos tiempo, sobre todo de lunes a viernes. Por eso apostamos por platos preparados y soluciones rápidas. Cocinar se concentra más en los momentos de descanso, cuando compartimos con la familia o la pareja y disfrutamos del proceso", precisa el directivo.
El diagnóstico de Álvarez guarda mucha relación con la filosofía que el directivo ha querido imprimir en Dia desde su nombramiento en 2020: tiendas de barrio de entre 350 y 550 metros cuadrados, en las que "puede resolverse la compra en pocos minutos", y un surtido en el que están adquiriendo cada vez más peso las soluciones de conveniencia.
Recientemente la cadena ha reformulado más de 100 productos de marca propia orientados a la freidora de aire, en línea con el auge de los nuevos métodos de cocina más rápida y saludable. "En ocho minutos puedes preparar un arroz con verduras, incluso si vives solo o no tienes tiempo", subraya.
La comida preparada y lista para consumir es otro de los focos estratégicos del grupo, que quiere aprovechar un parque con más de 2.300 tiendas repartidas por toda la geografía española. Actualmente la cadena ofrece una gama de seis platos 'ready to eat', que irá ampliándose en los próximos meses, según avanzó Álvarez el pasado 26 de febrero, en línea con el objetivo de ganar presencia en momentos de consumo vinculados a la inmediatez y la conveniencia.
En paralelo, la enseña extenderá sus stands de perritos calientes, un formato que ya opera en 100 tiendas de Madrid y que está ofreciendo resultados superiores a lo previsto. "Es un artículo especial, muy ligado al perfil del consumidor y a su estilo de compra. En las grandes ciudades nos aporta un elemento claramente diferenciador", explicó el directivo en la rueda de prensa de resultados. Después de un piloto concentrado principalmente en la capital, la compañía prevé llevar esta propuesta a más provincias a lo largo de 2026.

Exterior del Dia de Fuenlabrada (Madrid).
Dia, un modelo centrado en el supermercado de barrio
Desde que Álvarez asumiera las riendas de Dia España en 2020, la cadena ha definido un nuevo modelo sostenido sobre seis pilares.
El primero es el formato: tiendas de proximidad, de entre 350 y 550 metros cuadrados, pensadas para resolver la compra en minutos. El segundo, un surtido equilibrado entre marca propia —que ha elevado considerablemente sus estándares de calidad— y marca de fabricante.
El tercer eje son los frescos, que han ganado espacio y visibilidad. El cuarto, la reinvención del modelo de franquicia para garantizar rentabilidad al socio y homogeneidad en la gestión. El quinto, las promociones, con una inversión de entre 700 y 800 millones en los últimos cinco años, "como apoyo a la propuesta de valor, no para entrar en una guerra de precios". Y el sexto, la omnicanalidad.
Desde 2021, Dia ha acelerado su inversión tecnológica, que culminó en 2024 con el lanzamiento de su nueva plataforma digital. Hoy opera con diez almacenes online y da cobertura al 85% de la población. El cliente puede comprar en tienda en pocos minutos o recibir el pedido el mismo día en casa. "Queremos ser el supermercado más rápido y cómodo de España", resume Álvarez.
El directivo dibuja así un escenario híbrido: enseñas como Dia o Mercadona seguirán ampliando su oferta de platos preparados y soluciones listas para consumir con la finalidad de facilitar el día a día de sus clientes, pero sin descuidar una oferta de frescos capaz de cubrir las necesidades de una compra más pausada.